¿Vale la pena?
El Compex Fit 3.0 encaja sobre todo con quien busca un electroestimulador serio para dolor muscular, recuperación y trabajo de tonificación sin meterse en gamas mucho más caras. Su atractivo real está en combinar TENS, EMS y masaje con 4 canales independientes, 20 programas y una colocación bastante versátil para piernas, brazos, abdomen o zona lumbar. El peaje está claro desde el principio: no es un aparato barato y, además, el coste de electrodos y alguna incidencia de carga pesan en la experiencia de propiedad.
Mi veredicto rápido es sencillo: lo compraría si quieres un modelo doméstico avanzado, con margen de ajuste y una ruta de uso bastante completa para varias zonas del cuerpo. Lo dejaría pasar si buscas lo más económico posible, si te molestan los consumibles caros o si no aceptas el riesgo de encontrarte con una unidad problemática en carga o batería. Aquí la gracia no está en promesas espectaculares, sino en que ofrece control, variedad y una base de marca reconocida que tiene sentido cuando lo vas a usar de verdad.