Control fino para empezar sin sobresaltos
Los 10 modos y 30 niveles de intensidad son el dato que más pesa aquí, porque convierten el aparato en algo más que un cinturón con vibración genérica. En el uso diario eso importa mucho: permite pasar de un calentamiento suave a una estimulación más intensa sin saltos grandes entre posiciones.
La contrapartida es que tanta graduación solo compensa si el contacto está bien hecho y el usuario acepta aprender qué nivel le resulta cómodo. Para un principiante, ese margen es bueno; para quien quiera pulsar un botón y olvidarse, puede exigir algo más de paciencia.